Las canciones dicen cosas y a veces no de forma directa; a veces las entiendes de una forma y otras veces de otra; un día significan algo y al día siguiente significan otra cosa totalmente diferente. Esa es la gracia de las letras: cada persona las moldea y las imagina de una forma distinta.
Quiero hacer una mención especial a esos maravillosos hombres dotados de una voz divina, capaces de envolverte durante 4 minutos en aquello considerado como lo más placentero del mundo. Flotas, literalmente.
Tampoco quiero olvidarme del pueblo africano! Voces negras, voces.